México, 13 Nov. (Notimex).- El director jurídico de Cinépolis, Pablo Jiménez, calificó como un hecho aislado el caso del niño que fue herido en una sala de cine y después falleció en un hospital, aunque admitió que en marzo otra persona resultó herida en un pie, en el complejo Plaza Ermita.

Aseveró que como empresa y como sociedad civil lamentan “profundamente” los hechos y señaló que tienen gran interés en que se esclarezca el caso e indicó que a partir de que tomaron conocimiento de que había una investigación ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, “hemos estado en constante comunicación y colaboración con las autoridades investigadoras”.

En una entrevista televisiva, dijo que se ha resguardado la sala en la que ocurrieron los hechos, y que desde el lunes pasado y durante la mañana de este martes han declarado empleados de Cinépolis “que tuvieron conocimiento de primera mano de los sucesos”.

Interrogado sobre si fue reportado en su momento correctamente este suceso, aseguró que en el momento en que ocurrieron estos hechos había 274 personas presentes en la sala de cine.

“No hubo una sola persona que haya identificado una detonación de arma de fuego o haya visto cualquier conducta sospechosa dentro de la sala, que hubiera hecho concluir a persona alguna que se trataba de una bala”, subrayó.

En ese momento tanto el padre como las demás personas especularon que había sido algún objeto que se le habría lanzado al niño, y sostuvo que personal de Cinépolis brindaron la atención al menor de edad, con la ayuda de un médico “que era uno de nuestros clientes”.

Además se llamó a la Cruz Roja a las 20:38 horas, pero les pidió que comunicaran la emergencia al 066; como la ambulancia no llegaba, el padre solicitó “a nuestro personal que ayudara con el traslado, porque la patrulla de la SSPDF número 5414 de la base Gama 14 informó no había ambulantes disponibles para apoyarnos en este evento”.

Comentó que después de los hechos se detuvo la función, se encendieron las luces, sin embargo “la situación es que nadie tenía claridad, ni nosotros ni ninguno de nuestros asistentes, qué había sucedió. En ningún momento se creó un ambiente de pánico y por eso no se motivó a que se suspendiera la función en ese momento”.

Afirmó que seguirán colaborando con las autoridades para proporcionar toda la información en cuanto a accesos, investigaciones, comunicación con el personal.

Por su parte, Enrique Cuacuas, padre del menor fallecido declaró la víspera que el propio personal del Ministerio Público comentó que era el cuarto caso en el que usaban armas de fuego dentro de esos cines, ubicados en Plaza Ermita.

Al respecto Pablo Jiménez reconoció que tienen el registro de un incidente ocurrido en marzo, cuando una persona resultó herida en un pie “por situaciones que no han sido muy claras”.

El director jurídico aseveró que se le prestó la asistencia médica en su momento y “para dimensionar la gravedad de la situación, los gastos médicos en ese momentos ascendieron a dos mil 200 pesos”.

El lunes la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) anunció que ya investiga la muerte del menor de edad, ocurrida el 2 de noviembre, por lo cual solicitó los videos de la sala donde sucedieron los hechos.