Curandera (Archivo Gustavo Casasola)

Ampliar imagen

La Revolución no sólo se forjó en las esferas políticas o entre disparos. "La vida seguía, la ciudad estaba viva mientras en México se agarraban a balazos", cuenta Casasola. "El país y la sociedad crecía y se conformaba a pesar de la lucha armada", explica. La mujer de la imagen, una respetada curandera que ayudaba a "bien morir" a los heridos y enfermos, es muestra de ello.