Camas elevadas para espacios reducidos

Rikki, nuestra hija de 23 años, regresó hace poco a la casa después de asistir a la escuela de enfermería, para ejercer su carrera, y encontró que sus hermanos amorosos habían reducido su espacio, dejándole la peor habitación de la casa: una oscura, de 5.9 metros cuadrados, de menos de la mitad del tamaño de la que tuvo antes.

Aunque es claro que merece algo mejor, sospechamos que se mudará a algún alojamiento más agradable una vez que empiecen a acumularse sus pagos de salario.

No obstante, cada vez que pasaba por el cuarto, sentía la punzada de la culpa paternal, tanto que después de unas 25, empecé a preguntarme que podríamos hacer para acelerar la transición de Rikki hacia un alojamiento más agradable.

Una enorme punzada de culpa. Muchos miles de voltios.

Finalmente, una posible solución: una cama elevada.

Desafortunadamente, las versiones prefabricadas son demasiado caras o demasiado endebles, y no había forma de que un novato de la carpintería como yo emprendiera ese proyecto.

¿O sí?

Llamé a unas cuantas personas con experiencia en la materia, y en un par de horas me sentía lo suficientemente crédulo como para intentarlo. Hasta los principiantes, dijeron, pueden construir una en un fin de semana con menos de 250 dólares y sólo unas cuantas herramientas.

Padres, tomen nota: mis asesores tenían toda la razón. Este proyecto fue fácil, divertido en su mayor parte, y cuando finalmente me hice para atrás para verlo, en extremo satisfactorio.

Mis panelistas incluyeron a David y Jeanie Stiles, los dueños de Stiles Designs, un sitio web sobre diseño, y autores de más de 20 libros para trabajar con madera y mejorar la casa; Peter Harrington, un dueño de WoodPatternExpert, un editor basado en McDonough, Georgia, y Jamin Mills, quien, junto con su esposa Ashley, publica TheHandmadeHome.net, un sitio sobre mejoras en el hogar.

Los problemas técnicos que mencioné pudieron haberse evitado con más sentido común, una camioneta picop y mejor planeación, empezando con una lista completa de compras.

Esa lista incluye una escuadra de carpintero (Empire, de 41 por 61 centímetros, 7 dólares), un nivel largo (Empire, de 122 centímetros, 10 dólares), un serrucho (DeWalt, 51 centímetros, 20 dólares), un sellador de madera de su preferencia (poliuretano, tinte o pintura), un taladro y/o desatornillador inalámbrico (Ryobi kit de 12 voltios, 38 dólares) y madera, específicamente, pino del número dos que no haya sido tratada a presión y es, por tanto, mejor para entintar o pintar.

Para empezar, medí la habitación, dos veces, luego busqué en la red ideas de diseño en una lista increíblemente larga de sitios web dedicados a este proyecto.

No estaba seguro de cuánto tiempo apartar para el trabajo. Mills sugirió que se podría hacer en un día, pero Harrington argumentó que tres: uno para planear, otro para comprar y el tercero para ensamblar.

“La segunda vez que lo hagas, reducirás el tiempo a la mitad”, dijo Harrington. “Pero la primera vez, lo seguro es tres días”.

Tenía razón. Hay varias cosas que pueden salir mal, así es que reditúa moverse despacio, especialmente en la etapa de planeación.

Harrington dijo que al comprar planos en la red, primero hay que considerar el tamaño de la cama, si se quiere para un adulto o un niño, y qué tan elevada se desea.

“La mayoría te lo dice, pero de no ser así, no se te olvide preguntar”, recomendó. “Y asegúrate de que tenga instrucciones ilustradas paso por paso”.

Aun si se escoge un plano cuidadosamente, es posible querer modificarlo. Algunas camas elevadas necesitan postes de cinco centímetros de grosor, asegurados con abrazaderas. Aunque no hay duda de que son seguras cuando se construyen correctamente, pueden moverse y rechinar con el peso de una persona.

Los postes de 10 por 10 centímetros ofrecen una base más rígida. Ninguno de los planos que pude encontrar tenían del todo correctas las dimensiones del cuarto de Rikki, así es que hice mis adaptaciones de un plano en “Woodworking Simplified” por David y Jeanie Stiles. (El libro proporciona un tesoro de valiosos consejos y proyectos para principiantes.)

Al organizar el tiempo, se debe recordar que hay que desarmar y guardar la cama vieja, así como limpiar la habitación. (En el interés de la armonía familiar, no voy a comparar este proceso con limpiar después de una venta de liquidación del Ejército de Salvación. O el Armagedón.)

Lo siguiente es prepararse para construir una caja.

Ya sé: ¿qué tan difícil puede ser construir una caja?

Es fácil – a menos que se esté armando una en la que alguien va a dormir, a varios metros del piso. Para eso, se necesita la escuadra de carpintero y madera recta, cortada a precisión.

Conseguir que la madera tenga las dimensiones apropiadas es fácil. Los almacenes de madera locales ofrecen a veces cortarla gratis, pero llame antes para chequear. Home Depot y Lowe no cobran por los dos primeros cortes y 25 centavos de dólar cada uno de los siguientes.

Armar la estructura fue divertido, principalmente porque tenía buenos planos y algo de ayuda. Luca, mi hijo de 10 años, sujetó los paneles laterales mientras yo revisaba para estar seguro de que cuadraban y estaban a nivel, y de nuevo cuando perforé los agujeros de los pilotes y aseguré las piezas con tornillos (Crown Bolt, tornillos cincados, de 6.35 centímetros para madera, 9 dólares el paquete con 50, y 6 dólares el paquete de los de 5 centímetros), con un desatornillador inalámbrico.

Utilizamos los de 5 por 10 para colocar un alféizar en ambos lados del panel a fin de sostener los soportes cruzados del marco, y Luca aseguró los paneles de apoyo con tornillos. Por último, puse una hoja de contrachapado, luego coloqué el colchón en su sitio.

Quedó firme en forma sorprendente – y emocionante – y bastante atractiva.

Engalané la estructura con un librero justo arriba de la almohada y una lamparita para leer, y abajo pusimos dos cajoneras de Ikea. Una vez que estaban en su lugar, sacamos dos tocadores y un perchero que habían atiborrado el cuarto.

No quedó exactamente espaciosa, pero estaba muchísimo menos llena, y cuando Luca se la enseñó a Rikki, ella gritó encantada.

Le dejé un poco de trabajo – me refiero a pintarla o entintarla según sus propias especificaciones. (Stiles sugirió “al menos” dos capas de poliuretano para sellar la superficie.)

“Y lo increíble es que no toca las paredes ni el techo”, dijo Stiles. “Así es que cuando ella se vaya, puede desatornillarla y llevársela”.

No es que alguien haya dicho que se vaya.

A loft bed can become a possible solution hit for a tight space. (Tony Cenicola/The New York Times)