WILLEM DAFOE ENCUENTRA EL CAMINO MAS FACIL

A los 56 años, Willem Dafoe finalmente se está dando un descanso. Definitivamente ya no puede seguir siendo el hombre enojado, al menos no en la vida real.

''El otro día estaba pensando en lo que sé ahora y que no sabía cuando tenía veintitantos,'' señala Dafoe, dándole un sorbo a su café mientras concede una entrevista por teléfono desde su estudio en Manhattan. ''Y ésta es la respuesta: lo que ahora sé es acercarme a la vida con las manos abiertas, no con los puños cerrados. Con la mano abierta tenemos flexibilidad. Con el puño cerrado no tenemos nada.''

El veterano actor de carácter es conocido por interpretar a individuos psicóticos y antes era dado a la ira en su vida real. Pero ahora es un tipo discreto de voz grave y risa cálida.

''Creo que en general nos esforzamos por tener el control en la vida,'' continúa, ''pero lo que también sé ahora, y que no sabía cuando era más joven, es que la verdadera libertad se produce cuando renunciamos al control. Es una lección muy dura de aprender, especialmente en lo que para mí se refiere al control creativo. Pero he tenido atisbos de esa libertad aquí y allá ... en especial en lo que se refiere a la vida en general. De plano hay que ceder el control y permitir que la vida siga su curso.''

La ecléctica carrera de Dafoe se resume en dos películas de esta primavera. El es uno de los grandes nombres de ''John Carter,'' cinta en cartelera actualmente. En esta epopeya de ciencia ficción y gran presupuesto, interpreta a un guerrero verde de cuatro brazos, llamado Tars Tarkas. Pero también protagoniza ''4:44 Last Day on Earth,'' película de minúsculo presupuesto que tendrá un estreno limitado el 23 de marzo. Escrita y dirigida por Abel Ferrara, esta película se pregunta qué ocurriría si todos supiéramos exactamente cuándo se va acabar el mundo, cuando ese momento está muy cerca.

Dafoe y Shanyn Leigh interpretan a una pareja de Nueva York que se enfrenta a sus últimas horas, sabiendo que el mundo se va a acabar exactamente a las 4:44 de la mañana del día siguiente.

''Yo interpreto a alguien que realmente acepta su destino y que el mundo se va a acabar,'' precisa Dafoe. ''A él sólo le quedan unas cuantas horas. Es una pregunta inquietante: ¿Qué haría si supiera que sólo me quedan unas cuantas horas de vida? No podemos evitarlo, no podemos cambiarlo. Sólo podemos aceptar nuestro destino.

''Yo no sé lo que haría en mi último día,'' admite. ''Lo único que puedo decirle es lo que ocurre en esta película. Yo sé que no saldría a correr como loco por las calles.''

El ya había trabajado con Ferrara en ''New Rose Hotel’' (1998) y ''Go Go Tales’' (2007).

''Es obvio que me gusta trabajar con él,'' afirma Dafoe. ''He trabajado con él en tres películas. Me gusta estar con él. Tiene un instinto excelente.

''Nunca sé exactamente cómo va a salir el día,'' continúa el actor. ''Abel trabaja de manera misteriosa, pero ha sido muy generoso conmigo. Me siento muy contento de que tengamos esta relación. Siempre estamos trabajando con la misma meta en mente. Yo simplemente participo en la elaboración de esta cosa. Esa es mi liberación personal y la encuentro a través de Abel.''

''John Carter’' es otra historia, tanto por el personaje que interpretó en ella como por el proceso para realizar la película.

''Yo interpreto al líder de las criaturas marcianas,'' indica. ''Básicamente soy un rey guerrero de 2.70 metros de estatura y seis extremidades. Es un buen personaje y fue divertido hacer el trabajo de captura de movimientos para llevarlo a la pantalla.

''Yo actuaba las escenas,'' continúa Dafoe, ''y luego los animadores animaban mis gestos y mi voz. Yo les daba el personaje y ellos lo ponían en forma animada. Parece una colaboración muy extraña pero no es muy diferente de lo que se hace con un director y un editor. Uno crea al personaje y luego llega otra persona y lo trabaja.''

Dafoe creció en Appleton, Wisconsin, el sexto de siete hermanos. Su madre era enfermera y su padre, cirujano.

''Yo vengo de una familia grande y aquello era un caos,'' recuerda. ''Así que yo gocé de mucha libertad. No tuve que rebelarme contra la represión.''

Crecer en el campo reforzó esa libertad.

''Podíamos salirnos con la nuestra en cosas que los chicos de la ciudad jamás hubieran podido,'' explica Dafoe, ''pues en realidad no dábamos muchos problemas así que nuestros padres confiaban en nosotros.''

No puede precisar en qué momento le picó el gusanito de la actuación.

''Creo que ya tenía alguna idea,'' revela, ''pues me gustaban las películas. Y no había nadie que me dijera que no. Éramos tantos por toda la cosa que, cuando me llegó el momento, la onda era: ‘Deja que se vayan algunos y que hagan algo creativo.’''

Dafoe estudió teatro en la Universidad de Wisconsin en Madison, y después ingresó en una pequeña compañía teatral de Milwaukee llamada Theater X.

''Pronto me encontré en Nueva York,'' recuerda, ''pero yo no lo veía en función de una carrera. Yo sólo había ido hacia la vida que me interesaba y esa vida estaba en el teatro.''

Él había pensado en una carrera en el teatro convencional pero se vio atraído hacia los grupos teatrales experimentales y marginales de Nueva York, en especial el Wooster Group, que él ayudó a fundar en 1977 y con el que estaría relacionado los siguientes treinta años.

''Lo que me llamó la atención es que las cosas que estaban pasando en el centro del teatro también eran interesantes,'' recuerda Dafoe. ''Había nuevas formas de teatro y eso era emocionante.''

Su carrera en el cine surgió más bien como algo tardío.

''Acabé haciendo mucho teatro,'' señala, ''y un día me preguntaron que si quería hacer una película. Hice una y simplemente las seguí haciendo.''

El debut de Dafoe en la pantalla grande debió haber sido en ''Heaven’s Gate’' (1979), pero el director Michael Cimino lo despidió poco después de que se iniciara el rodaje. No llegó al cine hasta que hizo ''The Loveless’' (1982), de Kathryn Bigelow.

Desde entonces, rara vez ha estado afuera, sin embargo, y ha aparecido en más de 70 películas en los últimos 30 años. Algunas de sus películas más memorables son ''To Live and Die in L.A.'' (1985), ''Platoon’' (1986), ''Mississippi Burning’' (1998), ''Born on the Fourth of July’' (1989), ''Wild at Heart’' (1990), ''The English Patient’' (1996), ''Spider-Man’' (2002), ''The Life Aquatic with Steve Zissou’' (2004) y ''The Aviator’' (2004). Pero quizá la más célebre sea ''The Last Temptation of Christ’' (1988), la controversial cinta de Martin Scorsese en la que él interpretó a Jesucristo.

Aunque por lo general lo eligen para encarnar al tipo malo, él ha interpretado todo tipo de papeles y no tiene ningún problema con eso.

''No me importa que el personaje sea agradable,'' asegura Dafoe. ''Sí siento cierta aversión por la gente que me reclama por interpretar siempre a los tipos malos. Ese es el concepto en general. Y sí me gusta interpretar a esos personajes y darles la oportunidad de expresarse.

''Cuando me acerco a un personaje que definitivamente es ingrato o que hace cosas que no quisiéramos hacer en la vida, puede volverse algo repugnante para mí,'' admite. ''Todavía me sigue habitando. Se me mete bajo la piel. Pero aun así, a veces la perspectiva del malo es más interesante que la de alguien que sí sabe vivir en sociedad.

''Siempre me he sentido atraído por los marginados.''

De joven, Dafoe era conocido por ser intenso e irascible, pero desde hace unos años ha encontrado el camino fácil. Actualmente practica yoga, sigue una dieta de alimentos orgánicos y vive tranquilamente en Nueva York con la actriz y cineasta italiana Giada Colagrande, con quien se casó en 2005, después del rompimiento de su relación con la actriz y directora Elizabeth LeCompte, una de las fundadoras del Wooster Group y con quien duró años.

''He aprendido a desestresarme,'' revela. ''Tomo un baño, leo, cocino. No veo televisión – prefiero leer a ver televisión o ir a ver una película.''

En un tiempo obsesivo acerca de su carrera, Dafoe también ha aprendido a preocuparse menos por ella.

''Tanto en la vida como en este negocio, las cosas son cíclicas,'' asegura. ''A veces no encontramos nada que queramos hacer – otras veces suceden muchas cosas maravillosas. Este es un buen periodo.''

En general, el actor considera que su vida actual, más calmada, es más gratificante que la anterior.

''Hay una historia budista que me gusta mucho,'' afirma Dafoe. ''Los cazadores atrapaban monos poniendo algo dulce en un coco, con un agujero del tamaño suficiente apenas para que ellos metieran la mano y tomaran el dulce.''

Ya que no podían sacar el puño del coco si no soltaban el dulce, los animalitos eran presa fácil de los cazadores.

''Los monos que no eran muy brillantes metían la mano,'' explica Dafoe. ''Esos monos de plano no podían renunciar a sus deseos. No podían detenerse, no podían pensar y soltarlo.

''Creo que lo bueno de madurar es que finalmente aprendemos a soltar,'' continúa. ''Ya no somos esos monos. A esta edad me preocupo menos por las cosas, lo cual es maravilloso. Es sensacional perder las dudas.

''Al mismo tiempo,'' agrega Dafoe, ''trato de acercarme a las cosas como si fuera la primera vez. Me esfuerzo para que la vida no sea algo demasiado conocido.

''Quiero buscar nuevas aventuras y salirme de mi zona de confort.'' EDITOR: Para obtener mayor información sobre ''4:44 Last Day on Earth,'' consulten el sitio Web oficial en www.ifcfilms.com/films/444-last-day-on-earth. Para obtener mayor información sobre ''John Carter,'' consulten el sitio Web oficial en http://disney.go.com/johncarter. Y para adquirir este artículo, visiten www.nytsyn.com y comuníquense con un representante de ventas de The New York Times Syndicate. Si necesita servicio al cliente llame al 1-800-972-3550 o al 1-212-556-5117.

UNDATED -- BC-HOLLYWOOD-WATCH-WILLEM-DAFOE-ART-NYTSF -- Willem Dafoe and Paz de la Huerta share an intense moment in "4:44 Last Days on Earth," a film about the end of the world. .This picture accompanies an article by Cindy Pearlman..(Photo copyright 2012 IFC Films.)