CÓMO OLVIDAR LA REVOLUCIÓN FRANCESA

Apenas hace un año, muy poca gente en Estados Unidos había oído hablar de Léa Seydoux. Ahora se dice que esta actriz y modelo rubia, de 26 años de edad, es la próxima estrella francesa que seguirá los pasos de sus paisanos Vincent Cassel, Marion Cotillard y Jean Dujardin, para llegar al estrellato en Hollywood.

Aunque en Francia ella ya era una estrella incipiente, los cinéfilos estadounidenses sólo la notaron cuando caminó a lo largo de las lluviosas riberas del Sena junto con Owen Wilson en la escena final de ''Midnight in Paris’' (2011) de Woody Allen y cuando partió plaza como una asesina de sangre fría en ''Mission Impossible: Ghost Protocol’' (2011).

''Creo que para los actores franceses es difícil hacerse un lugar en Hollywood,'' afirma Seydoux. ''Pero ahora creo, y quizá esté equivocada, pero creo que Hollywood está un poco más abierto.''

Entrevistada por teléfono desde el foro de su próxima película, en París, Seydoux se apresura a agregar que nunca fue su intención labrarse un nombre fuera de Francia.

''Yo no trataba de entrar en Hollywood,'' afirma. ''Los productores vinieron por mí. La primera prueba que hice para una película estadounidense fue para una de Riddley Scott. Me dieron el papel en la primera sesión de elenco. Pero era un papel en el que hablaba en francés.''

Seydoux se refiere a ''Robin Hood’' (2010), el drama de época en el que ella interpreta a Isabel de Angulema, la coqueta sobrina del rey de Francia, que seduce al heredero de la Corona inglesa, el príncipe Juan (Oscar Isaac). Leonor de Aquitania, encarnada por Eileen Atkins, comenta con su ácida lengua que Isabela es una ''muestra de la repostería francesa.''

Cuando estaba haciendo esa película, Seydoux consiguió un papel pequeño en ''Inglourious Basterds’' (2009) de Quentin Tarantino, que también la ayudó a presentarse ante el público de habla inglesa.

Este mes, los cinéfilos estadounidenses verán a Seydoux en un papel más sustancial, en ''Farewell, My Queen,'' de Benoit Jacquot, basada en la novela homónima de la escritora francesa Chantal Thomas. Ésta tendrá un estreno limitado el 13 de julio. La película está ambientada en los últimos días de la corte de María Antonieta, antes del estallido de la Revolución Francesa.

Seydoux interpreta a Sidonie LaBorde, una de las damas de compañía de la reina. Como muchos miembros de la corte francesa durante el fatídico mes de julio de 1789, Sidonie está felizmente inconsciente de los disturbios sociales que hierven en las calles de París. Más bien ella le lee literatura romántica a la reina (Diane Kruger) en la intimidad de su tocador, en el palacio de Versailles, donde María Antonieta se había retirado de la carga de sus responsabilidades reales. En el suntuoso lujo de su departamento privado, la reina le confiesa a Sidonie que no echa de menos a su negligente marido, el rey Luis XVI (Xavier Beauvois), sino más bien a la duquesa Gabrielle de Polignac (Virginie Ledoyen),

''Yo no conocía la historia entre Gabrielle de Polignac y María Antonieta,'' admite Seydoux. ''También me enteré de que en esa época, María Antonieta era odiada y yo no sabía hasta qué punto.''

Para aprender más, ella leyó la novela de Thomas y ahí descubrió que, en el libro, Sidonie no es la joven inocente y asombrada de la película, sino más bien una mujer madura que raya la cincuentena. El veterano director Jacquot reconfiguró ese papel para la película.

''A él le gusta filmar con actrices jóvenes,'' dice Seydoux riendo. ''Se enamora un poco de sus actrices.''

Pero Seydoux piensa que, a cualquier edad, la clave para interpretar a Sidonie es que ella se define en función de su relación con la reina.

''No sé si sea amor,'' dice la joven actriz, ''pero al menos sí es fascinación. Quizá más que amor sea obsesión. Ella quiere existir para la reina, pero vemos que la reina no se interesa en ella. Pienso que quizá ella quiere existir para alguien. Quiere tener un objetivo en la vida.''

A fin de entender mejor a su personaje, Seydoux elaboró por su cuenta los antecedentes de Sidonie.

''Ya que no tenemos detalles sobre ella, me imaginé que no tuvo padres, que fue huérfana,'' explica la actriz. ''Creo que es por eso que quiere tanto a la reina. El hecho de que ella sienta tanto amor por la reina la guía por el mundo. Le da sentido a su existencia.''

Varias escenas de la película se filmaron en el palacio de Versailles, trabajando en la noche o los lunes, cuando el palacio está cerrado al público.

''Fue como un sueño,'' recuerda Seydoux. ''Fue definitivamente maravilloso. Versailles es hermoso. Recuerdo que hubo veces en que estábamos solos adentro. Ésa es la mejor decoración que se puede encontrar para una película.''

A Seydoux le enseñaron el arte de moverse rápida y eficazmente en los vestidos de época que usa en la película, hermosos pero muy apretados. Sin embargo, más difícil que dominar el corsé o los elaborados rituales de una dama de compañía fue captar las formas de hablar del francés del siglo XVIII.

''El idioma era muy difícil,'' se queja la actriz. ''No se podía hablar con fluidez. Tiene que ser natural pero no se puede tener ninguna muletilla. En cierto modo, no se puede ser vulgar.''

Podría parecer inevitable que Seydoux haya acabado en una carrera cinematográfica: ella es nieta de Jerome Seydoux, presidente de la compañía de cine y televisión Pathé, y sobrina nieta de Nicolas Seydoux, director general de la gigantesca productora de cine y televisión Gaumont. Así, ella nació en una familia con participación mayoritaria no sólo en el cine francés, sino también en las redes de televisión por cable y satélite de Francia.

Sin embargo, ella no creció con el sueño de ser una estrella de cine.

''No era tan chica,'' recuerda. ''Tenía quizá 18 años. Era bastante tarde. Y me llegó ...'' Chasquea los dedos rápidamente. ''Una mañana me desperté decidida a ser actriz. En ese tiempo yo andaba con un amigo. Él era actor y su vida me fascinaba. Pensé que era sensacional que, como actor, se tuviera tanta libertad. Así que decidí que quería ser actriz.''

Seydoux debutó en el cine con ''Mes copines’' (2006), comedia de conjunto sobre cuatro chicas adolescentes que luchan por representar a su escuela en una competencia de danza en el Ayuntamiento de París. Después apareció en ''The Last Mistress’' (2007) de Catherine Breillat, una película sexualmente muy explícita basada en la controvertida novela de Amedee Barbey d’Aurevilly, así como muchas otras películas. Pero su carrera realmente despegó cuando fue seleccionada como pareja del galán de la pantalla Louis Garrel, en ''La Belle Personne’' (2009).

''Yo tuve una oportunidad, pero no una oportunidad muy grande,'' recuerda Seydoux riendo. ''Fue una película pequeña pero, sí, a partir de entonces empezó todo.''

Ella hizo su primera impresión en el público de Estados Unidos al interpretar a Gabrielle, la vendedora callejera de París que encanta a un turista estadounidense (Owen Wilson) con su belleza y su gusto compartido por las canciones de Cole Porter en ''Midnight in Paris.'' Allen tuvo muy poco que decirle en términos de dirección, señala, pero por lo general él es así. Allen selecciona a los actores indicados y no guía su trabajo específicamente, en términos generales, aunque él sabe lo que quiere.

''Creo que él nunca da muchas instrucciones,'' resume Seydoux.

Cole Porter no estuvo implicado en su actuación como la impávida Sabine Moreau en ''Mission Impossible: Ghost Protocol.'' La gran escena de Seydoux implicó una lucha demoledora y con todo contra una agente secreta (Paula Patton), que termina cuando Seydoux sale volando por una ventana del último piso del rascacielos más alto de Dubái.

Esa escena se llevó todo un mes, precisa Seydoux, la mayor parte de ese tiempo dedicada a entrenamiento y ensayos.

''Hice entrenamiento de antemano y después aprendí la coreografía,'' señala. ''Rodarla nos llevó dos días, pero no fue tan difícil pues fue divertido y emocionante. Se divierte uno mucho al hacer ese tipo de películas.''

Seydoux sigue teniendo demanda como modelo y ha agraciado las portadas de Elle, Marie Claire y otras destacadas revistas de modas. Recientemente apareció en Vogue y es el rostro de Candy, un perfume de Prada. No obstante, ella está centrada en su carrera como actriz. Buena parte de su verano la va a dedicar a rodar ''Hot Is a Blue Color,'' cinta adaptada de la novela gráfica de Julie Maroh.

''En esa película, yo soy una pintora lesbiana,'' revela. ''Mi historia es con otra mujer joven y gira en torno de la profunda pasión que hay entre ellas.''

En su corta carrera, Seydoux ya ha trabajado con directores tan renombrados como Allen, Breillat, Scott y Tarantino. Su próxima película será con Christopher Gans, director de ''Brotherhood of the Wolf’' (2001). Esa cinta será una nueva versión de la Bella y la Bestia. Seydoux obviamente será la bella y Vincent Cassel será la bestia.

Es un proyecto muy especial para la actriz, cuya película favorita es ''La Belle et la Bête’' de Jean Cocteau.

''Espero que no se aleje mucho de esa película,'' afirma Seydoux. ''Sólo que sea mucho más moderna.'' EDITOR: Para obtener mayor información sobre ''Farewell, My Queen,'' consulten el sitio Web oficial en www.facebook.com/farewellmyqueenfilm. Y para adquirir este artículo, visiten www.nytsyn.com y comuníquense con un representante de ventas de The New York Times Syndicate. Si necesita servicio al cliente llame al 1-800-972-3550 o al 1-212-556-5117.

UNDATED -- BC-HOLLYWOOD-WATCH-LEA-SEYDOUX-ART-NYTSF -- Lea Seydoux (left) and Marie-Julie Parmentier share a tense moment in Benoit Jacquot's "Farewell, My Queen." This picture accompanies an article by Karl Rozemeyer.(CREDIT: Photo by Carole Bethuel. Copyright 2012 Cohen Media Group.)