Obama y la economía

La economia es el tema de la primera de dos partes de una serie de NOAM CHOMSKY sobre las perspectivas de "cambio" en el gobierno de Barack Obama. Chomsky senala que buena parte del respaldo a la campana de Obama, asi como muchos de sus asesores economicos, provienen de las instituciones financieras que se estan beneficiando del plan de rescate del gobierno de George W. Bush.
La palabra que broto inmediatamente de cada lengua tras las elecciones presidenciales en Estados Unidos fue "histórica". Y con toda razón. Una familia negra en la Casa Blanca es realmente un evento histórico.
Hubo algunas sorpresas. Una fue que la elección no estaba concluida luego de la convención demócrata. Los indicadores habituales señalan que el partido opositor debería barrer durante una grave crisis económica, tras ocho años de una política desastrosa en todos los frentes, incluido el peor record en materia del crecimiento de empleos de cualquier presidente de la posguerra y de una rara declinación en la riqueza promedio. Eso, con un presidente tan impopular que su propio partido tuvo que desligarse de él, acompañado de un dramático colapso en la posición de Estados Unidos en la opinión publica mundial.
Como muchos estudios muestran, ambos partidos se hallan bien a la derecha de la población en tópicos importantes, tanto nacionales como internacionales. Tal vez ningún partido refleja la opinión publica en una época en que el 80 por ciento de los estadounidenses piensan que el país enfila en la dirección equivocada y que el gobierno está administrado por "algunos grandes intereses que solo piensan en si mismos", no en el pueblo, en tanto un asombroso 94 por ciento cuestiona que el gobierno desdene a la opinión publica.
Podría arguirse que ningún partido que hable en defensa del pueblo resulta viable en una sociedad administrada por el mundo de los negocios con tal desusada amplitud. En un nivel muy general, la falta de representación del pueblo es ilustrada por el éxito de la "teoría de las inversiones" en la política, elaborada por el economista político Thomas Ferguson. Segun Ferguson, la política tiende a reflejar los deseos de poderosos bloques económicos que invierten dinero cada cuatro años para controlar el estado.
En cierto sentido, la elección siguió pautas familiares. La campana de John McCain fue lo bastante honesta como para anunciar con claridad que la elección no discutiría tópicos. En cuanto a Barack Obama, su mensaje de "esperanza" y de "cambio" ofreció un pizarrón en blanco en el cual sus simpatizantes podían escribir sus deseos. Uno puede encontrar sitios en la internet donde cada partido expresa su opinión sobre diferentes temas. Pero la correlación de esas opiniones con la política a seguir no es espectacular. Y de todas maneras, lo que ingresa en las opciones de los votantes es lo que la campana de cada candidato destaca, tal como saben muy bien los administradores de un partido.


