Mexichem: tenemos el dinero para crecer desde Brasil

Conocido en Brasil por la marca Amanco, el grupo mexicano de petroquímicos se está preparando para ampliar su presencia en el país.

La compañía hizo oficial su intención de comprar dos fábricas de PVC a la compañía belga Solvay Indupa, una en Sao Paulo y otra en bahía blanca, Argentina, y se encuentra en la recta final para ser proveedor exclusivo de gas para aire acondicionado de un fabricante de automóviles en Brasil.

"Es parte de nuestra estrategia de integración vertical de todas nuestras cadenas", dijo a Valor Económico el director general de la petroquímica, Antonio Carrillo.

Mexichem crecerá este año a través de adquisiciones, dijo carrillo. En septiembre, la empresa captó 1,150 millones de dólares mediante la emisión de títulos de deuda y, en octubre, recaudó más de 1,200 millones por la emisión de acciones. "estamos con la caja llena", asegura carrillo en entrevista exclusiva.

La batalla por los activos de Solvay Indupa, en una operación que será de entre 600 millones y 800 millones de dólares, según expertos de la industria, promete ser feroz.

Mexichem compite contra la brasileña Braskem, que con la compra afianzaría su expansión en el sector. En el 2012, la firma comenzó a operar una planta de PVC en Alagoas, con una inversión de casi 500 millones de dólares. Una fábrica en argentina marcaría la entrada del grupo en ese país. Braskem ya tiene presencia en ese mercado, pero no tiene ninguna fábrica.

Para Mexichem, los activos de Solvay Indupa podrían complementar el proceso de integración vertical del grupo. En Brasil, con la marca Amanco sostiene el segundo lugar en el mercado de tubos y accesorios, detrás de Tiger.

A pesar de la competencia por los mismos activos, Mexichem puede fortalecer las relaciones comerciales con Braskem en Brasil. La mexicana importa la mayoría de las resinas utilizadas en la producción de PVC en el país de sus unidades de Colombia. "Queremos comprar resina de Brasil", afirmó carrillo. Y para eso sólo tiene dos opciones: Braskem y Solvay.

Brasil representa alrededor de 10% de los ingresos globales de la compañía, calculados en 4,800 millones de dólares en el 2012. El año pasado, la filial brasileña cerró con ventas de 1,050 millones de reales (unos 500 millones de dólares).

Brasil contribuyó con 36% de los ingresos totales de la cadena de soluciones integrales en américa latina, que incluye tuberías y accesorios. La división de plástico representó 49% de la facturación de la mexicana, seguida por el área de cloro-vinilo, con 35%, y flúor, con 16%. El grupo cuenta con 96 fábricas en 40 países.

En Brasil tiene nueve fábricas y tiene previsto invertir 131 millones de reales (unos 65 millones de dólares) para ampliar su capacidad este año, una cifra 15% mayor que la del 2012, dijo Mauricio Harger, director del grupo en Brasil. Hace dos años, la firma emprendió la unificación de sus negocios en el país: Amanco, Plastubos y Bidim se integraron bajo el paraguas de Mexichem Brasil.

"Hay muchas oportunidades para explorar en Brasil. Somos los mayores proveedores mundiales de gas refrigerante para el aire acondicionado del coche. Estamos en negociaciones con un fabricante de automóviles en Brasil para suministrar el producto", dijo Harger.