Pedro PARDO  AFP (Pedro PARDO  AFP)

Manifestantes y policías federales se enfrentaron la mañana del sábado en las cercanías de las instalaciones del Congreso previo a la ceremonia oficial en la que Enrique Peña Nieto tomó formalmente posesión como nuevo presidente de México y que marca el regreso al poder del Partido Revolucionario Institucional.

Cientos de personas opuestas al nuevo presidente, algunas con el rostro cubierto, derribaron algunas de las vallas metálicas colocadas en el perímetro alrededor de la Cámara de Diputados e incluso lanzaron bombas molotov y petardos de fabricación casera hacia donde elementos de la policía federal se encontraban en resguardo.

En respuesta, policías federales lanzaron gas lacrimógeno hacia los manifestantes.

Un periodista de The Associated Press vio al menos a un policía herido con el rostro ensangrentado que era trasladado por sus compañeros hacia una ambulancia.

"¡México sin PRI! (Partido Revolucionario Institucional)" y "¡No a la imposición!", gritaban varios de los manifestantes.

La policía utilizaba extintores para apagar el fuego causado por las bombas molotov lanzadas hacia las barricadas.

En una calle trasera a la cámara baja, donde se reunían varios cientos de personas, la policía colocó dos vehículos blindados desde los que comenzó a lanzar agua hacia manifestantes que arrojaban piedras.

Mientras afuera del recinto legislativo continuaban las protestas, dentro inició la sesión del Congreso donde los distintos partidos manifestaron su posición sobre el cambio de poderes previo a la llegada de Peña Nieto y Calderón.

Legisladores izquierdistas levantaron pancartas para criticar tanto al mandatario saliente como al entrante.

"Entregas silla bañada de sangre", se leía en una de las pancartas con la imagen de Calderón, quien durante su mandato hizo de la lucha contra el crimen organizado una prioridad y desplegó a miles de fuerzas federales, aunque no se tradujo en una reducción de la violencia que dejó miles de muertos.

"Candidato del telepromter", "Candidato de Televisa", se leía en otras mantas en referencia a Peña Nieto, quien es visto por sus críticos como alguien favorecido por la principal televisora del país y una persona que tiene dificultades para improvisar.

Luego de la ceremonia en la cámara baja, el presidente se trasladará al Palacio Nacional en el corazón de la ciudad de México para dar un mensaje y posteriormente irá a un campo militar junto a la residencia presidencial para saludar a las fuerzas armadas.

Peña Nieto también tiene previsto ofrecer un almuerzo a los invitados al cambio de poder, entre quienes están el presidente colombiano Juan Manuel Santos; el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el príncipe Felipe de España.

El PRI, que dirigió a México durante siete décadas, regresa al poder con un presidente de una nueva generación para gobernar a un país que ha cambiado considerablemente en los 12 años en que el partido no ejerció la presidencia.

Enrique Peña Nieto juramentará al cargo después de hacer campaña como el rostro de un nuevo Partido Revolucionario Institucional, que se ha declarado arrepentido y renovado tras ser sacado de la presidencia en las elecciones de 2000. El PRI gobernó durante 71 años con una amalgama de dádivas populistas, sobornos y elecciones manipuladas.

Peña Nieto ha prometido gobernar democráticamente y en forma transparente. Pero sus primeras disposiciones, incluso antes de la toma de posesión, evidenciaron un sólido vínculo con el pasado.

En su gabinete anunciado el viernes recurrió a la vieja guardia, así como a nuevos tecnócratas para que lo acompañen en el gobierno.

Peña Nieto ofreció hacer del crecimiento económico y de la generación de empleos el eje de su gobierno, con Luis Videgaray --su confidente de mucho tiempo y coordinador de su campaña-- como un eje para lograrlo.

Videgaray, un economista de 44 años con un doctorado del Instituto Tecnológico de Massachusetts, será el nuevo secretario de Hacienda.

Miguel Angel Osorio Chong, ex gobernador estatal de 48 años conocido como un operador político y forjador de acuerdos, fue nombrado secretario de Gobernación (Interior), cargo que tendrá una participación fundamental en los asuntos de la seguridad.