Newtown vive navidad en duelo

Newtown pasó la Navidad en medio de osos de peluche, medias, flores y velas cubiertos de nieve en el improvisado monumento creado en honor de los 20 niños y seis adultos que murieron baleados en el segundo tiroteo escolar más mortífero en la historia de Estados Unidos.

 

 

El estallido de apoyo a esta comunidad en el estado de Connecticut continuó durante la víspera de Navidad, cuando acudieron visitantes con tarjetas y otras muestras de solidaridad.

 

 

"Sabemos que van a sentirse amados. Ellos sienten que a alguien realmente le importa", dijo Treyvon Smalls, de 15 años de edad, quien acudió portando cientos de tarjetas procedentes de todo el estado.

 

 

El martes, policías de otras localidades estaban de turno para poder darle a los agentes locales un descanso de los últimos 11 días de horror y luto.

 

 

En la iglesia católica Santa Rosa de Lima, a la que asistían ocho de los niños víctimas de los disparos, el pastor dijo a los feligreses en la segunda de las cuatro misas del martes que "hoy es el día en que empezamos de nuevo".

 

 

La policía dijo que el hombre armado, Adam Lanza, asesinó a su madre en su cama antes de la matanza y se suicidó al oír a los oficiales llegar. Las autoridades aún no ofrecen una teoría sobre el motivo.