Nueva era maya fue recibida con rituales en el sur de México

Miles de personas se concentraron ayer viernes en las principales ciudades y sitios arqueológicos de Yucatán, Tabasco y Quintana Roo para celebrar con oraciones y danzas rituales el cambio de era en el calendario maya. Desde temprano, un flujo constante de visitantes, en su mayoría vestidos de blanco, fue llegando hasta la zona arqueológica de Chichén Itzá, en el estado de Yucatán, con velas, incienso y hasta copal para meditar en grupos. El tránsito entre la localidad de Pisté y las ruinas mayas fue constante, ruta recorrida hasta las ruinas con velas encendidas. No faltaron los danzantes que ofrecieron sus bailes y sus ritos por la llegada del nuevo Baktun, pero que en algunos casos tuvieron que cambiar su ubicación para no interrumpir a quienes meditaban. Procedentes de numerosos países de Europa, Asia y el propio continente, a los visitantes llamó la atención la ausencia de grupos auténticos mayas, cuyos integrantes se dedicaban más a vender artesanía y recuerdos que a celebrar la nueva era. Otros grupos, vestidos de blanco y con los brazos en alto, realizaron oraciones de cara a la pirámide principal de Ku-kul-kán, y cada participante hablaba de forma espontánea para pedir por la tierra, la naturaleza o la armonía de la humanidad.