PGR niega reparar daño a indígenas acusadas injustamente

Pese a su comprobada inocencia, la Procuraduría General de la República (PGR) negó la reparación de daños ocasionados por el irregular proceso judicial que se siguió a Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, mujeres ñha ñhus injustamente acusadas y recluidas en un penal por el supuesto secuestro de seis agentes federales en 2006.  

Este miércoles, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh,) informó que a más de dos años de la petición y con la nueva administración federal, “la Procuraduría se niega a responder a tres mujeres que han sido víctimas de criminalización debido a su adscripción étnica y a quienes intentó juzgar por un delito que no cometieron”.

Además, agrega que “la petición de reparación de daños interpuesta  por las mujeres ñha ñhus tiene como base jurídica la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado. En el caso de Jacinta, Alberta y Teresa la exigencia es que sean resarcidos los daños económicos y psicológicos ocasionados por el actuar irregular de la PGR. Dichas irregularidades fueron señaladas por la CNDH y la SCJN en su momento, y aceptadas tácitamente por la propia PGR al desistirse de su acusación contra Jacinta”.

De acuerdo con el centro defensor de derechos humanos, las instancias federales que estudiaron el caso reconocieron que durante el juicio que se les siguió a Jacinta, Alberta y Teresa se utilizaron falsos testimonios de los policías, múltiples contradicciones entre los testimonios de los agentes federales y frente a otros testigos y la consignación de la averiguación previa sin tener suficientes elementos de prueba; entre otras irregularidades que les llevaron a concluir que no existían elementos suficientes para demostrar su responsabilidad en los hechos que se señalaron.

El Centro Prodh considera que la respuesta por parte de la PGR “no abona a la construcción de mecanismos idóneos y eficaces para brindar justicia y reparación a las personas que han sido víctimas de violaciones graves a sus derechos humanos ocasionados por organismos del Estado”. Asimismo recalca que Jacinta, Alberta y Teresa persistirán en su demanda de justicia ante las instancias correspondientes, junto con su apoyo.