El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tiene la obligación de dejar a sus compatriotas una estricta legislación sobre armas de fuego, advirtió este domingo el diario español El País.

En su editorial de este domingo, apuntó que esa legislación debe colocar a Estados Unidos en línea con esas aburridas democracias donde están prohibidas, "por entenderse que el derecho a poseerlas no proviene de Dios ni está inscrito en la naturaleza humana".

Expuso que tras la matanza en la escuela de Connecticut, último episodio de una cadena sin fin, un compungido Obama ha dicho que son necesarias "acciones significativas" para prevenir nuevas tragedias derivadas de la posesión masiva de armas por los estadounidenses.

El presidente anunció algo similar tras el tiroteo contra una congresista y la muerte de seis personas en Tucson, Arizona, el año pasado.

Sin embargo, nada políticamente significativo sucedió entonces a propósito de un tema fuera de control en Estados Unidos, y tampoco había ocurrido después de Columbine o de la masacre de la Universidad de Virginia, en 2007.

El rotativo consideró que si los republicanos nunca legislarán contra una situación conforme a sus más arraigados principios, tampoco lo hacen los demócratas, temerosos de perder votos.

"Obama pasó como sobre ascuas por el control de armas de fuego durante su última campaña electoral, pese a haber prometido cuatro años antes renovar la tímida prohibición de las de asalto, impulsada por Bill Clinton y expirada en 2004", puntualizó.

Precisó que más de un millón de personas han muerto a tiros en Estados Unidos durante los últimos cuarenta años y ese dato hace más explosiva la vacía retórica sobre el tema exprimida hasta la saciedad por los poderes públicos de un país en el que casi cualquiera tiene acceso a las armas más mortíferas.