
Al rendir su mensaje ciudadano en el Auditorio Nacional, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard dijo que “lo que sigue ahora es trabajar para poder participar como candidato” en las elecciones presidenciales de 2018 y el objetivo será” ganar”, dijo el político perredista.
Señaló que respecto al futuro para él se necesita “seguir luchando por lo que hemos creído, lo que sigue es defender a la ciudadanía y los interés mayoritarios, lo que sigue amigas y amigos, es prepararnos día a día con paciencia y perseverancia para la próxima contienda”.
Está declaración “de guerra” emocionó al auditorio que lo ovacionó de pie, y entre chiflidos y aplausos despidió al aún Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Señaló que “la ciudad es respetada hoy en todo el mundo”, y destacó los logros durante su gestión en materia de ciencia, turismo, infraestructura, servicios públicos, salud, educación
Uno de los momentos más emotivos, pues produjo un gran aplauso fue cuando Marcelo Ebrard agradeció a los diputados Alejandro Encinas y Armando Ríos Pitter por ser los artífices de conseguir los recursos para la línea 12 del Metro.
Inmediatamente dijo que “nunca he sido un hombre mezquino” y reconoció el apoyo del Gobierno Federal (encabezado por Felipe Calderón), al entregar recursos monetarios para la construcción de la Línea 12 del Metro.
El jefe de gobierno agradeció a los presentes y al Jefe de Gobierno electo, Miguel Ángel Mancera, y señaló que este mensaje es para rendir cuentas a la ciudadanía.
Acompañado de su esposa Rosalinda Bueso llegó al recinto musical que ha sido usado en los últimos años para ser la sede de algunos mensajes políticos del Presidente Felipe Calderón. Uno de los invitados especiales fue el gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez a quien el Jefe de Gobierno agradeció su presencia.
Agradeció a su equipo de trabajo que lo acompañó los últimos seis años y les dijo “a todas y a todos los abrazo con mi gratitud…por siempre”.
Este lunes Ebrard rindió su VI y último informe de Gobierno ante el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), en el formato tradicional, que no incluyó preguntas de los diputados.






















