
Una exposición en la capital mexicana recuerda el exilio del revolucionario ruso León Trotsky en varios países del mundo, entre ellos México, a través de fotografías, revistas y una parte de su biblioteca personal.
Las publicaciones que el dirigente soviético fue recopilando durante su exilio pueden verse ahora en el Museo que lleva su nombre en el barrio de Coyoacán, en el sur de Ciudad de México, en la misma casa donde pasó sus últimos años de vida y donde fue asesinado.
La muestra, titulada "Exilio, una mirada a través de la biblioteca personal de León Trotsky", permite al visitante hacerse una idea del peregrinaje del político ruso, quien llegó a México en 1937 tras serle denegado el visado en Noruega y gracias a la política de asilo del entonces presidente mexicano, Lázaro Cárdenas.
En esta exposición, que recoge aquellas obras que quedaron en el Museo después de que la mayoría fueran enviadas a la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, se descubren, de acuerdo con el curador Jesús Salinas, los gustos personales del revolucionario, más allá de la política, como por ejemplo el arte, la literatura o la ciencia.
"Aquí podemos ver al Trotsky más íntimo, al personaje que está entre el profeta desterrado y el exiliado, tal y como lo diría el escritor polaco Isaac Deutscher", aseguró Martín Manzanares, investigador del Instituto del Derecho de Asilo, organismo situado en las mismas instalaciones de la Casa-Museo.
Además de la exposición, el Museo León Trotsky presentó el primer catálogo bibliográfico que registra los aproximadamente 4 mil 500 títulos que alberga, entre donaciones puntuales, obras de Trotsky y la significativa aportación que supuso la entrega de toda la biblioteca del sindicalista Rafael Galván por parte de su familia.
Fuente: EFE





















