
Miles de turistas mexicanos y del extranjero se han reunido en Chichén Itzá en la espera del “fin del mundo” o el término de una era como predijeron los mayas.
Pero la expectativa ha traspasado las fronteras, pues periodistas de al menos 50 países se han dado cita a suelo yucateco para ser testigos de lo que acontece en estas latitudes.
Ante tal interés, que ha dejado hasta el momento una ocupación hotelera del 95 por ciento en la zona, las autoridades están atentas a la seguridad local y de los sitios arqueológicos que abrirán sus puertas desde temprana hora.




















