Atentados con vehículos dejan 12 muertos en Bagdad
Atentados con vehículos dejan 12 muertos en Bagdad
Dos vehículos cargados de explosivos y un ataque suicida mataron el lunes al menos a 32 personas en Bagdad y una localidad cercana, informaron funcionarios.
Dos vehículos cargados de explosivos y un ataque suicida mataron el lunes al menos a 32 personas en Bagdad y una localidad cercana, informaron funcionarios.
Las autoridades dijeron que 12 personas murieron y 35 fueron heridas en los estallidos de los vehículos en el barrio de Karradah, en uno de los más cruentos ataques en la capital iraquí en semanas. También decenas de vehículos fueron incendiados o dañados.
Un policía y un funcionario del hospital Ibn Al-Nafis que hicieron las declaraciones pidieron no ser identificados pues tienen prohibido divulgar información a los medios de prensa.
Por otra parte, al menos 20 personas murieron en un ataque suicida en una casa al noroeste de Bagdad, informó un comandante iraquí. La mayoría de los muertos eran policías.
Las autoridades indicaron que uno de los artefactos explotó frente a un restaurante cerca de un tribunal en Karradah y el otro delante de una oficina de procesamiento de pasaportes. Los vehículos estaban a una distancia de 100 metros (yardas).
El general Abdul Karim al Rubaie, comandante militar de operaciones en la provincia de Diyala, dijo que 20 personas murieron y 30 resultaron heridas en el ataque ocurrido en la tarde en Balad Ruz, 70 kilómetros (45 millas) al noroeste de Bagdad.
Un policía señaló que fue una mujer la atacante. El policía hizo las declaraciones a condición del anonimato porque no tenía autorización para hablar con los medios de comunicación.
Otro integrante del cuerpo de seguridad afirmó que la agresora tenía como objetivo la casa de un ex jefe de la policía que estuvo detenido un año en Campo Bucca, una prisión controlada por Estados Unidos, y que había sido liberado el lunes. En el momento del ataque, el ex reo realizaba una fiesta con familiares y amigos.
Los estallidos en Bagdad fueron un nuevo atentado contra civiles iraquíes en un aparente intento de los insurgentes por destruir la confianza cada vez mayor de la población en que mejora la seguridad.
Ocurrieron también en momentos en que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, llegó a Bagdad para reunirse con autoridades iraquíes y presidir el martes la ceremonia de cambio de mando en las fuerzas estadounidenses en Irak.
Los comandantes estadounidenses han advertido que los avances en la seguridad siguen frágiles y deben apuntalarse con progresos en el frente político.
Una gran parte de la violencia reciente ha ocurrido en el norte del país.
El ataque en el centro de Bagdad fue el más cruento en la capital iraquí desde el 3 de agosto, cuando 12 personas murieron al estallar un camión en el principal barrio suní de Azamiyah. El estallido de agosto ocurrió frente una oficina de pasaporte que tenía un fuerte dispositivo de seguridad.




