
Ser sorda y ciega no ha sido impedimento para Gennet Corcuera, una mujer de origen etíope que se ha convertido en ejemplo para muchos al terminar sus estudios universitarios en España; a sus 31 años de edad es diplomada en Educación Especial.
Su historia es la de superación desde que nació, y otra vez es noticia, pues lo fue cuando estaba en el instituto y aprobó la secundaria. Gennet aprobó en su momento el examen de selección a la universidad para estudiar Educación Especial, todo un sueño luego de seis años de esfuerzo para conseguir su título en esta área.
Ella es la primera de los seis mil sordo-ciegos que hay en España en aprobar una carrera universitaria que, "como una alumna más" –asegura–, a pesar de su discapacidad no ha recibido un trato especial.
"Yo he trabajado igual que el resto de mis compañeros", cuenta esta luchadora mientras habla por señas; "en algunas ocasiones los profesores me daban alguna facilidad al ver que tengo dificultades pero no me han regalado nada", anotó.
Seguir el ritmo de la clase fue posible gracias a su mediadora, quien le traducía cada lección a través del lenguaje de signos apoyado. Le toma las manos para, a través del tacto, formularle las preguntas, a las que ella contesta en el lenguaje de signos tradicional.
También las nuevas tecnologías le hacen la vida un poco más fácil. "Con el móvil y el ordenador puedo acceder a Internet, contactar con las personas y hacer gestiones", dijo Gennet, quien agradece a su madre haberla rescatado de un orfanato en Etiopía. Ahora, segura de su título, espera muchos éxitos.
Fuente: EFE



















