
El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, defendió en Finlandia la independencia del tribunal que condenó a dos años de cárcel el pasado viernes a tres integrantes del grupo punk ruso Pussy Riot, y aseguró que no se debe interferir en la labor judicial.
"Uno puede estar personalmente de acuerdo o en desacuerdo con la sentencia, pero la injerencia en la labor judicial es inadmisible", afirmó Lavrov en una rueda de prensa en el marco de su visita a Helsinki, la capital finlandesa.
El jefe de la diplomacia rusa negó que hayan existido presiones políticas detrás del proceso contra las integrantes de Pussy Riot, condenadas por "gamberrismo motivado por odio religioso" tras cantar en febrero pasado en una catedral ortodoxa contra el presidente Vladímir Putin.
"Quiero recordar a quienes afirman que el tribunal no tomó una decisión independiente que, antes de que se anunciara el veredicto, el presidente ruso pidió clemencia para las tres jóvenes, y los líderes de la iglesia ortodoxa rusa hicieron lo mismo", señaló.
Uno de los abogados del grupo punk, Nikolái Pólozov, anunció que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Municipal de Moscú, y preparará otros recursos ante el Supremo, el Constitucional y el Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo.
Fuente: EFEFoto: AP



















