El primer ministro japonés Yukio Hatoyama anunció el miércoles su renuncia, tras no cumplir la promesa que hizo durante su campaña, cuando dijo que sacaría una base de los infantes de marina estadounidenses de la isla meridional de Okinawa.

Hatoyama hizo el anuncio en una conferencia de prensa transmitida a todo el país. Tras apenas ocho meses en el cargo, el primer ministro ha enfrentado presiones crecientes de su propio partido para renunciar, antes de los comicios de la cámara alta previstos para julio.

"Desde las elecciones del año pasado traté de cambiar la política para que el pueblo de Japón pudiera ser el personaje principal", dijo Hatoyama en la conferencia de prensa.

Añadió que terminó reconociendo que no fueron entendidos sus esfuerzos.

"Ello obedece principalmente a mis fallas", dijo.

Los índices de aprobación de Hatoyama, de 63 años, se han desplomado por el manejo del asunto de la reubicación de la base militar, algo que ha reforzado en la opinión pública la imagen del primer ministro como un líder indeciso.

Hasta el martes por la noche, Hatoyama insistió en que permanecería en el cargo, mientras sostenía conversaciones intermitentes con miembros clave de su grupo político, el Partido Demócrata.

Pero el miércoles por la mañana, anunció a la nación que dimitiría, convirtiéndose en el cuarto primer ministro japonés que renuncia en los últimos cuatro años.

Hatoyama, nieto a su vez de un primer ministro, urgió al poderoso líder del Partido Demócrata, Ichiro Ozawa, a dejar el cargo de secretario general.

Ozawa, visto como un hombre de gran poder en el país, renunció luego en un intento por mejorar la reputación del partido antes de los comicios.

El Partido Demócrata dijo que sostendrá una reunión el viernes para elegir a un nuevo líder, quien se convertirá oficialmente en el nuevo primer ministro luego de una votación parlamentaria, que se espera ocurra a principios de la semana que viene.

Diversos analistas señalaron que el ministro de Finanzas, Naoto Kan, o el titular de Relaciones Exteriores, Katsuya Okada, son los que tienen más probabilidades de ser el próximo primer ministro.

Hatoyama, un millonario con un estilo académico y un doctorado en ingeniería de la Universidad de Stanford, llegó al poder generando grandes esperanzas en septiembre, después de que su Partido Demócrata derrotara en forma arrolladora a los conservadores que habían mantenido el poder durante largo tiempo, en las elecciones de la cámara baja.

Pero su imagen pública se ha tambaleado, en medio de un escándalo sobre financiación de actos políticos, y a las percepciones sobre incongruencia e indecisión de su gobierno, particularmente en el caso de la base estadounidense.

La semana pasada, Hatoyama dijo que seguiría adelante con el acuerdo del 2006, para mudar la base a otra zona de la isla, lo que enfureció a los habitantes que desean la salida de la instalación de cualquier parte de Okinawa.