Evitar un conflicto entre las dos Coreas a causa del hundimiento de un buque militar es una tarea urgente, dijo el domingo el primer ministro de China, en otro indicio de que Beijing se apresta a involucrarse más en la crisis pese a no apoyar aún una posible acción en la ONU contra Corea del Norte.

Los comentarios del premier Wen Jibao se produjeron al concluir una cumbre el fin de semana con los líderes japonés y sudcoreano que fue monitoreada estrechamente en busca de indicios de que Beijing iba a adoptar una posición más dura ante Pyongyang, que está acusada de hundir con un torpedo el navío sudcoreano Cheonan, matando a 46 marineros.

Wen no dio indicios de estar preparado para respaldar los planes de Corea del Sur de solicitar sanciones del Consejo de Seguridad contra el norte. El apoyo de China sería clave porque tiene poder de veto en el Consejo como miembro permanente.

No obstante, Wen empleó el tomo más enérgico usado por China hasta ahora para describir la grave situación entre su aliado Norcorea y Sudcorea, un importante socio comercial.

"La tarea urgente por ahora es lidiar apropiadamente con el grave impacto causado por el incidente del Cheonan, calmar gradualmente las tensiones y evitar posibles conflictos", dijo Wen en una conferencia de prensa conjunta con sus contrapartes japonés y sudcoreano.

"China continuará trabajando con cada uno de los países por medio de activas negociaciones y cooperación para cumplir nuestra misión de mantener la paz y la estabilidad en la región", dijo Wen tras la reunión en la isla sudcoreana de Jeju.

Los comentarios de Wen fueron marcadamente diferentes de los hechos la semana pasada por funcionarios chinos, que parecieron renuentes a involucrarse y pidieron más tiempo para analizar información sobre el hundimiento.

Una pesquisa multinacional _ que incluyó a Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia y Suecia _ responsabilizó a Norcorea por el ataque. Pyongyang ha rechazado la investigación y negado reiteradamente estar involucrada en el ataque _ el peor desastre naval para Sudcorea desde la guerra de 1950-53.