El pueblo de Newtown pierde el espíritu navideño mientras llora a sus muertos

"Colocan flores en la entrada de la escuela"

Newtown, Connecticut, era un valle de lágrimas al comenzar este sábado, en una mañana despejada e invernal, al día siguiente de la matanza de 20 niños y seis adultos.

La doctora Jeannie Pasacreta, enfermera y psicóloga en esta pintoresca ciudad de Nueva Inglaterra, comentó que los vecinos estaban cancelando sus fiestas de Navidad y retirando las decoraciones de la temporada, al sentirse incapaces de celebrar en medio de semejante dolor.

Consejeros llegaron a la estación de bomberos donde las familias estuvieron esperando antes de acudir a la identificación de sus hijos fallecidos.

Los bomberos colocaron flores al lado del cartel blanco que dice 'Escuela de Sandy Hook, visitantes bienvenidos'. Ese lugar se está convirtiendo rápidamente en un memorial improvisado. Una pareja dejó un ramo, ambos se abrazaron y se alejaron llorando.

La gente siente la pérdida, dice Pasacreta, quien cree que la lección de esta matanza es brindar más ayuda a aquellos que muestran indicios de enfermedad mental.

Mientras reporteros de todo el mundo se congregaban frente a la estación de bomberos, hubo un escalofriante recordatorio de lo que ocurrió.

Un camión negro de la oficina del médico forense pasó a nuestro lado, remolcando un enorme vehículo frigorífico blanco que probablemente sirvió de morgue para las víctimas del tiroteo.

Lloré de sólo pensar en los pequeños cadáveres que iban adentro.

Un sueño destrozado

Sandy Hook, en Newtown era hasta el viernes la representación misma del 'sueño americano', símbolo de prosperidad, una fuerte sensación de comunidad y seguridad.

Ahora que 20 escolares de su escuela primaria fueron asesinados por un pistolero en una masacre, esa sensación de seguridad quedó destrozada. Demasiadas personas compartieron el mismo sentimiento conmigo: 'nunca pensamos que podría suceder aquí'.

Frente a la iglesia católica de Santa Rosa de Lima, hubo una vigilia por los difuntos. Los centenares de personas que no pudimos entrar al templo, nos quedamos afuera, tratando de escuchar lo que se decía.

Las 26 velas encendidas por las víctimas frenta a la escuela brillaban, mientras los padres abrazaban a sus hijos, con los ojos llenos de lágrimas.

Los que no cabían en la iglesia formaron un círculo, tomándose de las manos y cantando himnos como 'Amazing Grace' (Sublime gracia) y 'Away in a Manger' (Lejos en un pesebre).

Se pronunciaron oraciones improvisadas por los muertos.

Un hombre cuya hija estaba en el colegio cuando ocurrió la masacre la observaba jugar felizmente con sus hermanitos. La niña sonreía, pero el padre no podía ni hablar.

Un adolescente que perdió a su hermano menor era reconfortado por un amigo.

'Nuevos santos'

Traslado de un árbol de Navidad

"Traslado de un árbol de Navidad"

En una escena intolerable y conmovedora, el pesebre del nacimiento navideño frente a la iglesia estaba vacío, esperando a que llegue el día de Navidad para colocar adentro al niño Jesús.

La gente pasaba al lado llorando por los niños que ya nunca volverán a celebrar otra Navidad.

Monseñor Robert Weiss, pastor de la iglesia, dijo a los reporteros que 20 estrellas están brillando en los cielos y que ahora se han creado 20 nuevos santos.

Varios de los niños fallecidos eran sus feligreses. Mencionó a un chico que acababa de meter su primer gol en fútbol, para alegría de sus padres. El pastor advirtió que la pena se convertiría en rabia por lo que ha ocurrido.

En la entrada del templo, la gente escribía en pizarrones commemorativos. Uno de los mensajes era 'Dios bendiga a nuestros nuevos ángeles'.

Las casas de Newtown están adornadas para la Navidad, mientras la ciudad trata de comprender lo incomprensible y los padres de los niños difuntos se enfrentan a un vacío agonizante.

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