¿Son las AFORES una caja negra?
- 1
- 2
Por Eduardo Ramos

Con relación al dinero que tengo en mi AFORE, me imagino que tú, estimado lector, te pasa lo que a mí, no lo tomas en cuenta cuanto haces un cálculo de cuanto tengo y cuanto debo. Me da la impresión que es un dinero que alguien dice que es mío pero mi subconsciente se niega a creerlo, dado que a) yo no decido en que se invierte, b) si lo necesito no lo puedo usar y c) si quiero pedir prestado o usarlos de garantía tampoco puedo. Resulta que sólo puedo retirar dinero si me voy a casar o si me quedo sin trabajo, a lo cual no queda nada más que decir, gracias pero paso. Creo que, tanto hombres como mujeres, que hemos pasado por una boda o un despido, estarán de acuerdo conmigo que con una vez es más que suficiente.
Dado lo anterior, me parece que muchos de nosotros tendemos a darle poca importancia a ese dinero y muy probablemente estamos cometiendo un error, sobre todo cuando nos damos cuenta de que como en el caso de los bancos los rendimientos varían de manera significativa entre AFORES.
Antes de entrar de lleno al tema, quiero mencionar que la existencia de las AFORES vino a revolucionar el mercado financiero mexicano, en una forma positiva, ya que en el pasado, México era un país que no contaba con ahorro interno (básicamente lo que sucedió es que nos obligaron a ahorrar) y hoy en día nuestro país cuenta con una base de ahorro interno que le permite no depender de manera excesiva del crédito externo. Esta dependencia fue la que en buena medida origino crisis como las de 76, 82, 87 y 94.
Como ya es costumbre, vamos poniéndole números para aterrizar los conceptos. El día de hoy el saldo en todo el sistema para el retiro es de un poco más de $1,000,000 millones de pesos, en 39.1 millones de cuentas, esto nos da un saldo promedio para cada uno de los mortales que tenemos AFORE de $26,000 pesos. La pregunta que seguro cada lector se estará haciendo, es donde está ese dinero, pues resulta que esta invertido así: El 68% se lo prestan al gobierno, el 23% lo invierten o prestan a empresas mexicanas y el 9% a empresas extranjeras, de aquí la gran relevancia que estas sociedades tienen para nuestro sistema financiero y por lo tanto para el país.
Ok, ok; ya sé que ya se aburrieron con tanto numero y que lo que quieren que diga es cual AFORE es la mejor. Lamentablemente, no esta tan fácil pues resulta que en la actualidad existen 5 clases de “cuentas” según la edad del trabajador. La teoría es que un trabajador joven de 20 años no puede invertir igual que uno de 60. Resulta que la cuenta para los veinteañeros es más agresiva y, por lo tanto, toma más riesgos en busca de mayores rendimientos y las cuentas de los que se acercan peligrosamente a la tercera edad son ultra conservadores y sólo ven el tiempo pasar hasta su retiro.
- 1
- 2

