Hay otras opciones, no sólo subir impuestos

Mientras algunos partidos políticos mexicanos radicalizan su postura y se “amachan” en sostener el alza de impuestos surgen en la pensante sociedad mexicana otras voces que los políticos, en especial los azules, siguiendo antiguos adagios, al estilo del expresidente Carlos Salinas, ni las ven ni las oyen.
El Consejo Coordinador Empresarial dirigió una carta publica a los senadores de la República para que desanden el camino y compongan la plana de los diputados, porque, argumentan, en estos tiempos el país “necesita crecer para generar empleos y abatir la pobreza, lo que únicamente se logrará si aumenta la competitividad y promovemos la inversión para modernizar la economía, con una perspectiva de largo plazo que cuide el interés de todos los mexicanos”.
Para los empresarios, la propuesta aprobada en la Cámara de Diputados sólo muestra afanes recaudatorios y de corto plazo que afectarán la inversión, la reactivación económica, la competitividad y la generación de empleos, además de que afectará severamente a los contribuyentes cautivos.
Algunos actores políticos desconocen el documento firmado por 17 personalidades mexicanas en la UNAM, entre ellos varios economistas. En “México frente a la crisis: hacia un nuevo curso de desarrollo” los especialistas presentan varias opciones y coinciden en que la inflación no bajará si se aumentan los impuestos. De acuerdo con otros firmantes los nuevos impuestos sólo ampliarán el boquete en los bolsillos de los mexicanos que ya sufren el desempleo y la pérdida de ingresos.
En entrevista con el diario Milenio el legislador Alejandro Gertz Manero dice que los impuestos sólo alimentan al monstruo burocrático y propone volver los ojos hacia casos exitosos en el mundo, como el de Irlanda, donde se redujeron los impuestos, se amplió la base tributaria y se decretó un rígido control de gasto público.
Esto ocasionó que Irlanda de ser un país pobre se erigiera como el número once del mundo mientras que México sigue estancado. El ex secretario de seguridad pública afirma que si un país pobre sin recursos naturales y sin petróleo pudo armar un proyecto alternativo, con mucha más razón podrían hacerlo los mexicanos. El gran problema continúa siendo el sistema político mexicano que sólo sirve al poder y no a la gente.



