
Nicolás Alvarado platica de las grandes fiestas del jet set, del glamour de la alta sociedad, de la aristocracia que recorría el mundo en los años 60 y 70.
Habla de la generación de la ruptura, del arte moderno que se presentó en esas épocas, como Pedro Friedeberg, un pintor extraordinario, que también fue un gran personaje.





















