¿Brasil vs. Venezuela?

Los diez años de Hugo Chávez como presidente de Venezuela lo encuentran compartiendo el liderazgo latinoamericano con el gobernante del mayor país de la región: Luis Inácio Lula de Silva. ¿Se trata de una convivencia o de una competencia?
Muchos analistas señalan que en los últimos años Venezuela ha entrado en pugna con Brasil, en su búsqueda por ampliar su liderazgo en América Latina y que esa disputa ha teñido las relaciones entre ambos países.
Por un lado, Brasil se presenta como el líder natural de la región, dadas las dimensiones de su población, economía y territorio, a lo que se suma el reciente descubrimiento de enormes reservas de petróleo en su litoral.
Por otro lado, Chávez cuenta con dos potentes herramientas: el petróleo y su voluntad política de influir y de generar escenarios de encuentro internacional.
¿Tienen estos dos países intereses antagónicos o ambos modelos pueden convivir en paz y contribuir a la integración?
Puntos de tensión
Si bien el líder natural es el gigante brasileño, según explicó a BBC Mundo el analista internacional Rosendo Fraga, director del centro de estudios Nueva Mayoría, la influencia del país caribeño es cada vez mayor.
"El factor más importante para esto fue el aumento en el precio del petróleo, que le dio a Venezuela -como a Rusia en el escenario euroasiático y a Irán en el escenario de Medio Oriente- una capacidad de influencia política más allá de lo que es el país en términos de Producto Interno Bruto (PIB), población o geografía."
En aras de fortalecer su influencia en países vecinos, Chávez ha procurado rodearse de aliados con afinidad ideológica, que incluyen a Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Cuba. Para ello ha apelado a su retórica en contra de Estados Unidos y a ayuda financiera y energética.
El caso de Bolivia es paradigmático. Según algunos analistas, el presidente Evo Morales -influido en su política energética por Chávez- quiere aumentar el precio del gas que le vende a Brasil.
Lula también ha tenido tensiones con Ecuador, que quiso impugnar la deuda que tenía con el banco brasileño BNDES por la construcción de una hidroeléctrica.
"En todos los casos, el hilo conductor ha sido la energía," remarcó Fraga. "Hay una competencia, pero siempre al estilo brasileño, que nunca confronta sino que siempre diluye y demora. En todos estos casos hay claramente una influencia venezolana neutralizada por la brasileña."



