Paro ilegal en mina “El Coronel”  hace que comercios quiebren

Es como si el tiempo se hubiera detenido.

Aquí en la comunidad La Noria de los Molinos, municipio de Luis Moya, en Zacatecas, la vida laboral y económica se congeló, desde que una minoría de paristas afines a Napoleón Gómez Urrutia, bloqueó los accesos a la mina el coronel.

Los pocos negocios que existen están al borde de la quiebra.

A ella le conocen como "La Güera".

Hasta hace algunos días se encargaba de vender alimentos a los mineros.

Su negocio está a nada de cerrar y de aquí subsisten 10 familias.

“Primero Dios que se resuelva el problema y seguir trabajando, es lo único que quieren mis muchachas de trabajar”, dijo María Velia Chávez, comerciante afectada.

El escenario deprime, la venta bajó en un 80%.

Doña Güera paga a sus empleadas de lo poco que consumen los policías que vigilan que los paristas no violenten la tranquilidad del lugar.

“Y usted sabe, ya miró el restaurante cómo está solo, de plano está solo..

Nada más la mina me está apoyando, en los estatales y los, militares, si no ya tendría cerrado mi negocio”, señaló María Velia Chávez.

Desde que esta minoría de trabajadores intentó arrebatar el contrato colectivo de trabajo, a través de chantajes al sindicato que legalmente lo posee, el golpe económico y laboral alcanzó a todos en los pueblos cercanos.

“Yo me imagino que cualquiera de las compañeras quisiera que se solucionara el problema, para seguir con nuestro trabajo normal igual la señora y los señores que vienen a vender, es que es una cadena”, comentó Verónica, cocinera del lugar.

Por el acceso principal a la Mina el Coronel, desde hace poco más de un mes, que es el tiempo que se ha prolongado el conflicto, solo ingresan elementos de la policía estatal y del Ejército mexicano y algunos trabajadores que forman parte del grupo de paristas que mantiene en su poder los accesos a esta Mina, en la zona sur de Zacatecas.

A la distancia, se observa la maquinaria de la mina "El Coronel".

Todo está paralizado.

En la zona encontramos a un joven matrimonio, dueño de un taller mecánico.

Daba mantenimiento a los vehículos de la mina, ahora ya no alcanza ni para la raya de un par de empleados.

“Ahorita tengo un mes pagándoles, sin que haya trabajo, sin que haya ganancias..

Aún así se les está pagando porque tenemos la esperanza que vuelva la fuente de trabajo”, aseveró Angélica Santos, afectada por el bloqueo en mina “El Coronel”.

Por si fuera poco, los paristas han generado un clima de miedo en la zona.

Los pocos clientes que seguían llegando fueron amedrentados.

“Hace dos semanas llegaron los huelguistas, los que están adentro de la mina, queriendo insultarlos, queriendo golpearlos, entonces nos llegó un correo donde nos avisan que ya no van a venir los usuarios, por la razón de que es muy peligroso porque los están queriendo agredir”, comentó Manuel de Jesús, mecánico afectado.

Así se vive en La Noria y en el resto de las comunidades que se ubican en la periferia de la mina, en donde a diario se despiertan con la esperanza de que el paro termine para reactivar la vida económica y laboral.