El presidente checo firma el Tratado de Lisboa y desbloquea la reforma de la UE

El presidente checo, Vaclav Klaus, anunció este martes que había firmado el Tratado de Lisboa, horas después de que el Tribunal Constitucional de su país dictaminara que el Tratado respetaba la carta magna checa. "Contaba con esa decisión y la respeto, aunque la desapruebo fundamentalmente", afirmó el muy euroescéptico Klaus, último dirigente europeo que ratifica el documento tras varias semanas de bloqueo.
"Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la República Checa deja de ser un Estado soberano", dijo el mandatario en una rueda de prensa en Praga, retransmitida en directo por la televisión pública checa y en la que dijo haber firmado el documento a las 3 de la tarde.
Klaus era el único dirigente de los 27 países de la UE que aún no había firmado el Tratado, cuyo objetivo es mejorar el funcionamiento de las instituciones del bloque. Tras haber conseguido el viernes en Bruselas la derogación de la Carta Europea de Derechos Fundamentales que reclamaba, Klaus se había comprometido a firmar el Tratado si el Tribunal Constitucional de su país daba luz verde.
Tras el anuncio de Klaus, el jefe de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo en Washington que la aprobación del Tratado de Lisboa por la República Checa implicaba la superación del "último obstáculo" y agregó que "confiaba" en que el pacto de la reforma sería firmado este mes.




