Colaborador de clérigo iraquí dice que demorar voto traería caos
Colaborador de clérigo iraquí dice que demorar voto traería caos
Demorar las elecciones parlamentarias de enero podría llevar al caos en Irak, advirtió el viernes uno de los principales asistentes del líder espiritual de los chiíes en ese país, en momentos en que los legisladores seguían en desacuerdo sobre una ley para
Demorar las elecciones parlamentarias de enero podría llevar al caos en Irak, advirtió el viernes uno de los principales asistentes del líder espiritual de los chiíes en ese país, en momentos en que los legisladores seguían en desacuerdo sobre una ley para regular esa votación clave.
El jeque Abdul Mahdi al Karbalaie, representante del gran ayatolá Alí al Sistani en la ciudad santa de Karbala, dijo que el clérigo quiere que las elecciones se hagan en la fecha planeada, el 16 de enero.
Una demora de la votación "llevará a un vacío político y constitucional y un caos de seguridad", dijo al Karbalaie durante su sermón de los viernes en la mezquita del Imán Hussein, en Karbala.
Los legisladores iraquíes no cumplieron con una fecha límite la semana pasada para aprobar nuevas reglas para la elección de enero. La demora preocupa a muchos observadores, entre ellos Estados Unidos, que temen que la falta de un acuerdo político debilite la frágil estabilidad de Irak y pueda afectar el retiro de tropas estadounidenses.
Un representante del movimiento chií que lidera el clérigo antiestadounidense Moqtada al Sadr exigió el viernes un retiro pronto de las fuerzas estadounidenses de Irak y advirtió que su permanencia podría desestabilizar a un país que aún no se recupera de años de violencia sectaria extrema.
Al Sadr y su milicia, el Ejército de Mahdi, combatieron contra soldados estadounidenses e iraquíes luego de la invasión de Estados Unidos en el 2003. En los últimos años, miles de sus seguidores han sido detenidos por el gobierno en su intento de eliminar las milicias.
Al Sadr se fue a Irán hace dos años y dejó a la antes temida milicia llena de divisiones y a un liderazgo débil a cargo de su popular movimiento político.
El viernes, su colaborador jeque Harith al Idhari divulgó durante un sermón en el distrito chií de Ciudad Sadr, en Bagdad, un mensaje en que al Sadr exigió "una partida inmediata de las fuerzas estadounidenses para preservar la seguridad y estabilidad de Irak".
Miles de personas en ese reducto chií, el más grande de la capital, y en ciudades del sur del país conmemoraron la muerte del padre de al Sadr, el gran ayatolá Mohamed Sadeq al Sadr, quien fue asesinado a balazos por presuntos agentes de Saddam Hussein en 1998 en la ciudad santa de Najaf.




