"No soy un monstruo"
"No soy un monstruo" es la síntesis de la defensa hecha por Fritzl a su abogado, Rudolf Mayer y que fue publicada en el diario sensacionalista Österrich.
Para demostrarlo asegura que "podría haberlos matado a todos, entonces no hubiese pasado nada. Nadie me habría descubierto".
Fritzl, un electricista de 73 años, también aseguró que fue gracias a él que se salvó Kerstin, la hija-nieta de 19 años que fue llevada al hospital en grave estado de salud producto del cautiverio.
Según Fritzl, él fue quien decidió sacar del sótano a la adolescente de 19 años y llevarla al hospital.
Justamente la aparición de Kirsten en el centro de salud -una joven sin registro y con un extraño cuadro clínico- fue lo que puso en alerta a las autoridades austríacas para develar uno de los casos más impactantes de abuso doméstico en el país.
Enfermo mental

Josef Fritzl confesó haber abusado sexualmente a su hija Elisabeth desde los 11 años y a los 18 la encerró en un calabozo secreto construido bajo su casa.
Elisabeth tuvo siete hijos de su propio padre. Tres de ellos jamás vieron la luz del día hasta que fueron liberados.
Otros tres fueron depositados por Fritzl a los pocos meses de nacer en la puerta de la casa, simulando un abandono por parte de la madre biológica y con una carta en la que ésta pedía que fueran criados por sus abuelos.
Un séptimo bebé murió al poco de nacer. Fritzl incineró su cuerpo en una caldera de calefacción.
Este miércoles, Fritzl fue interrogado formalmente por primera vez por los investigadores a cargo del caso.
Tras el interrogatorio, realizado en la prisión de St. Poelten en el centro del país, un vocero de la fiscalía afirmó que la entrevista se basó en la historia personal de Fritzl y no en las acusaciones que pesan en su contra.
Mientras tanto los abogados de la defensa anunciaron que pedirán que se declare a Fritzl como un enfermo mental.
Por otro lado, Elisabeth y sus hijos reciben tratamiento juntos en una clínica.
El corresponsal de la BBC en Viena informó que hoy el parlamento discutirá el caso de Amstetten y se espera que tanto el ministro del Interior, Guenther Platter, como la ministra de Justicia, Maria Berger, se pronuncien al respecto.









